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15 noviembre 2013Campus Bilbao

Presentación de la Sociedad Española para el estudio de la Violencia Filio-Parental (SEVIFIP)

La Universidad de Deusto fue escenario el 15 de noviembre de la presentación de la Sociedad Española para el estudios de la Violencia Filio-Parental-SEVIFIP, primera Sociedad Científica dedicada al estudio de éste tipo de violencia que se crea en España. Promover la enseñanza, la investigación, la regulación deontológica y la intervención de y en la Violencia Filio-Parental, así como la divulgación del conocimiento adquirido, es el principal objetivo de esta sociedad.

La violencia intrafamiliar adopta diferentes formas siendo las dos más estudiadas el maltrato infantil y la violencia de género. No obstante, en los últimos años se ha podido apreciar un aumento exponencial de violencia filio-parental (VFP), entendida ésta como el conjunto de conductas reiteradas de agresiones físicas (golpes, empujones, arrojar objetos), verbal (insultos repetidos, amenazas) o no verbal (gestos amenazadores, ruptura de objetos apreciados) de los hijos hacia los padres o a los adultos que ocupan su lugar.

En los últimos años las denuncias por VFP han aumentado un 400%. Si bien este tipo de violencia no es novedoso ya que se ha presentado en familias caóticas, desestructuradas, con miembros psicóticos, toxicómanos, retraso mental, etc., en los últimos años se ha detectado un nuevo perfil causante de este espectacular aumento. Esta nueva VFP se refiere a las agresiones ejercidas por niños, adolescentes y jóvenes aparentemente normalizados, que proceden de cualquier estrato social, con conductas violentas más o menos extendidas, que incluyen siempre el ámbito familiar, y con frecuencia solo a éste.

A pesar del auge de este problema, y la alarma social que produce, son pocas las investigaciones que se han realizado al respecto. Poco sabemos sobre el perfil de los menores, de las familias a las que pertenecen, o de la forma de intervenir. Todo esto ha llevado a la creación de la Sociedad Española para el estudio de la Violencia Filio-Parental (SEVIFIP), que se presenta por primera vez en Bilbao.

La SEVIFIP, ha sido fundada por la asociación para la Gestión de la Integración Social (GINSO), Madrid; la asociación Centro de Intervención en Violencia Filio-Parental? EUSKARRI, Bilbao; AMALGAMA 7 I Associats Centre D'atenció bio-psico-social al jove i a l'adolescent, S.L. Cataluña; la Fundación Amigó, Comunidad de Valencia; la Fundación Pioneros, La Rioja; además de otros socios individuales.

Una violencia silenciada y silenciosa

En la rueda de Prensa que han ofrecido los representantes de la Sociedad, encabezados por su Presidente Javier Urra y su Vicepresidente Roberto Pereira, han indicado que a pesar del incremento del número de casos de violencia filio-parental, los datos que se tienen son sólo la punta del iceberg. Y es que en este tipo de violencia hay mucho secretismo y es un problema muy silenciado y silencioso.

La violencia filio-parental surge por un problema relacional -una patología del amor- que los profesionales consideran que se puede resolver con un buen abordaje, no confundiéndolo con la violencia de género que es distinta. Hoy en día faltan modelos familiares y, en muchos casos, los padres se encuentran muy desorientados. Carecen de instrumentos para educar a sus hijos y, en este sentido, la Sociedad quiere trabajar para darles unas pautas que sirvan para prevenir adecuadamente los conflictos o, en el caso de que ya existan, poder tratarlos con los modelos de intervención más adecuados. El objetivo es ofrecer respuestas y también evitar, en la medida de lo posible, que si hay violencia filio-parental termine en denuncia.

En cualquier caso, los profesionales han señalado que en cualquier familia dónde hay adolescentes se presentan 5 conflictos básicos: el bajo rendimiento académico, la creciente inhibición de los hijos en las tareas domésticas, la excesiva exposición a las TICs, la exigencia de dinero por parte de los hijos para financiar su ocio y discrepancias por los horarios de llegada a casa. Todos ellos pueden dar lugar a comportamientos de riesgo (abandono escolar, consumo de drogas, abusos de nuevas tecnologías o violencia a los padres) y es sobre esos comportamientos sobre los que hay que intervenir.