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Diploma de Especialización en Psicoterapia Sistémico-Relacional: Supervisión Clínica y Avances Psicoterapéuticos

Salidas profesionales


El Psicoterapeuta sistémico-relacional:

  1. Trabaja con individuos, parejas, familias y sistemas mayores en una variedad de contextos, focalizándose en procesos sistémico-relacionales. Está cualificado para “diagnosticar y tratar desórdenes mentales y emocionales, ya sean cognitivos, afectivos o conductuales, dentro del contexto de los sistemas de pareja y familia” (clasificación estándar de profesiones del Bureau of Labor and Statistics, 2014).
  2. Da una respuesta clínica ante las problemáticas asociadas a las diversas estructuras familiares y a los diferentes referentes culturales, es decir, fenómenos alarmantes como la violencia de género, la violencia ascendente o el abuso de menores, el aumento de problemas de consumo de drogas, el envejecimiento de la población, el conflicto de pareja, las evaluaciones de custodia, el impacto de la enfermedad mental y de la enfermedad severa o crónica en la familia, las dificultades asociadas a las etnias y a la diversidad, etc.; tal y como recoge la división 43 de la Asociación de Psicología Americana (APA) relativa a los Psicólogos de Familia.

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El Psicoterapeuta sistémico-relacional:

  1. Trabaja con individuos, parejas, familias y sistemas mayores en una variedad de contextos, focalizándose en procesos sistémico-relacionales. Está cualificado para “diagnosticar y tratar desórdenes mentales y emocionales, ya sean cognitivos, afectivos o conductuales, dentro del contexto de los sistemas de pareja y familia” (clasificación estándar de profesiones del Bureau of Labor and Statistics, 2014).
  2. Da una respuesta clínica ante las problemáticas asociadas a las diversas estructuras familiares y a los diferentes referentes culturales, es decir, fenómenos alarmantes como la violencia de género, la violencia ascendente o el abuso de menores, el aumento de problemas de consumo de drogas, el envejecimiento de la población, el conflicto de pareja, las evaluaciones de custodia, el impacto de la enfermedad mental y de la enfermedad severa o crónica en la familia, las dificultades asociadas a las etnias y a la diversidad, etc.; tal y como recoge la división 43 de la Asociación de Psicología Americana (APA) relativa a los Psicólogos de Familia.