This web site use private and third party cookies to optimize your navigation, suit your preferences and perform analytical tasks. By continuing browsing accept our Cookies Policy.

Accept
07 October 2020Bilbao Campus

Presentación de “Para comprender la pedagogía ignaciana”, nuevo libro de J.Mª Guibert, rector de Deusto

Bajo el título "Un diálogo sobre la pedagogía ignaciana: su inspiración, estrategia y método", el 7 de octubre se celebró una charla-diálogo a tres para conocer un poco más la tradición pedagógica ignaciana desde sus fuentes principales y su influencia en la propuesta educativa de hoy, al hilo de las reflexiones y comentarios recogidos por el rector de la Universidad de Deusto, José María Guibert SJ, en su último libro, "Para comprender la pedagogía ignaciana", publicado por Mensajero.

En esta acto, que se emitió por youtube participaron, además del autor, el delegado de educación de la Compañía de Jesús, Antonio Allende, SJ y de Eva Rodríguez, directora del colegio San José de Durango. Ver diálogo.  

Sobre el libro "Para comprender la pedagogía ignaciana"

La pedagogía ignaciana ha entusiasmado durante siglos a docentes y alumnos, y ha generado numerosas redes de centros que materializan su modelo de enseñanza en muchos países y culturas. ¿Qué hay detrás? ¿Qué anima y estimula a las/los educadoras/es? ¿Qué motiva a los estudiantes y sus familias? ¿Por qué ha tenido éxito?

El rector de la Universidad de Deusto, José María Guibert SJ, reflexiona sobre el carisma del modelo educativo jesuita en su último libro del sello Mensajero: Para comprender la pedagogía ignaciana. Se trata de un análisis profundo y a la vez, claro y cercano, sobre los elementos esenciales y la metodología del modelo educativo jesuita. Un estudio que consigue acercar la identidad de los colegios y universidades de la Compañía de Jesús mostrando vivamente esta opción por la educación que durante siglos “ha entusiasmado a docentes y alumnos y ha generado con provecho redes de centros con una identidad propia sirviendo a colectivos de muchísimos países y culturas”.

El jesuita José María Guibert, doctor en Ingeniería Industrial y licenciado en Teología, interpreta y actualiza la parte IV de las Constituciones. Una lectura renovada de este texto extenso y complejo, pero que, gracias a su reinterpretación, “se pueden extraer de él elementos clave que, puestos de modo ordenado, dan una idea de lo que se pretende”. Su mirada de hoy ofrece una visión de la opción fundacional de la orden para reconocer los rasgos que hacen jesuita a un colegio jesuita. “¿Es de utilidad hoy lo que se decía entonces? ¿Cómo se ha mantenido la identidad en un entorno de misión reformulado? Las actuales propuestas que vienen del área de la innovación pedagógica ¿desdicen lo anterior? ¿Se parecen? Si hacemos una foto del planteamiento original de los jesuitas pioneros, ¿nos identificamos en ella?”.

El libro se divide en tres partes. En la primera presenta aquellos elementos más generales que configuran la espiritualidad ignaciana y están presentes en la educación. “Elementos comunes del modo de proceder ignaciano, nada exclusivo del ámbito educativo, pero que tienen una bonita y fructuosa incidencia en la educación”. Las partes segunda y tercera desgranan el modo de proceder jesuítico en la educación, no basta materia y currículo, sino también cómo enseñarlo, cómo buscar técnicas para mostrar su relevancia para la propia vida y para el bien común. En la segunda parte se presentan citas que hablan del hecho educativo en su conjunto y dan un aire del espíritu que hay detrás. Y en la tercera, en cambio, hay referencias más aplicadas a estrategias, dinámicas y metodologías más concretas.

El autor aborda con serenidad y desde las claves ignacianas los interrogantes a los que se enfrenta la mayoría de las entidades de inspiración religiosa, en un momento de profundización de su identidad en un contexto principalmente agnóstico. “La pregunta básica es: ¿cuál es el objetivo de un centro educativo confesional? Además del desarrollo de la persona, que es el fin clásico y fundamental de la educación, asociamos a este proceso algunos fines más. Estos otros fines definen buena parte de nuestros esfuerzos. Si lo reducimos a un trilema, podemos decir que los empeños, y la identidad, se pueden poner en fomentar lo religioso, lo social o lo técnico”.

En el estudio queda claro que, para los jesuitas, la educación se ve como un medio más, que es, a su vez, parte de una cosmovisión más amplia. Esta visión ignaciana considera que los miembros de la orden tienen un fin y todo ha de estar ordenado a ese fin. “La Compañía ha enriquecido sus fines: la fe, la justicia, el diálogo, la ecología, la reconciliación, etc. Todo, incluida la educación, ha de responder a estos fines. En todo han de notarse y traslucirse estos valores. “Asociar con la educación las expresiones «hombres y mujeres para los demás» (Arrupe) y «hombres y mujeres con los demás» (Kolvenbach) indica que en ella han de estar presentes de alguna manera estos grandes mensajes e intenciones”.

 

Más información.